ComTech sigue al 100% las directrices de la Sharia, convirtiéndose en el primer token de su tipo. Cada token está respaldado por una pieza de oro que cuenta con su propia trazabilidad auditada de transacciones. Un CGO representa un gramo puro de oro. Totalmente respaldado, canjeable y regulado. No existe un producto de oro de inversión que sea tan fácil de poseer y de intercambiar. El oro físico es difícil de almacenar y transportar. Los futuros de oro son fáciles de negociar, pero no otorgan la propiedad del activo subyacente. ComTech resuelve este problema al ofrecer una criptomoneda respaldada al 100% por oro.
Los precios de los tokens proceden del índice de Coinmico. No hay una cotización de referencia del subyacente disponible para este activo. Un activo tokenizado no es el propio instrumento subyacente. Esto no constituye asesoramiento de inversión.